La pasión por la Selección Argentina de Fútbol no conoce de fronteras ni de distancias. Así lo demostró el empresario Jacinto «Bunter» Apez quien, junto a su esposa Mariana, convirtió un viaje de vacaciones por los Estados Unidos en una inolvidable travesía mundialista para alentar al conjunto nacional en los momentos más trascendentes de la Copa del Mundo 2026.




En un extenso diálogo mientras desandaban las autopistas norteamericanas de regreso al sur, repasaron las emociones, las anécdotas en la ruta, el despliegue del equipo en la cancha y el fenómeno social del hincha argentino en sedes como Atlanta y Nueva York / Nueva Jersey.
El recorrido no comenzó con un itinerario planificado con meses de anticipación, sino como la respuesta espontánea del hincha cuando la historia llama a la puerta. “Bunter” Apez relató que se encontraban de descanso en territorio estadounidense cuando el cuadro del torneo confirmó el esperado choque eliminatorio entre Argentina e Inglaterra.
«Estábamos vacacionando acá en Estados Unidos y nos prendimos cuando quedó confirmada Argentina con Inglaterra, que para mí era ‘el partido del siglo’. Decidimos irnos a Atlanta en auto y fue una experiencia inolvidable», relató.
El viaje por carretera hacia Atlanta abrió paso a una jornada vibrante. En el moderno Mercedes-Benz Stadium —un recinto totalmente cerrado y con clima controlado— el seleccionado argentino dio un recital de fútbol que entusiasmó a la multitud albiceleste.
El duelo contra el seleccionado inglés tuvo una carga emotiva única que trascendió cualquier intento por restarle trascendencia: «Por más que decían que era solo un partido de fútbol, se jugaba la camiseta completa. Los chicos le pusieron toda la garra y se notó. Fue totalmente abrumadora la diferencia de Argentina contra Inglaterra, se vivió de una manera única en la cancha», destacó Jacinto. Y agregó que, pese a la rivalidad deportiva e histórica, “no hubo tensión en las tribunas, al menos en el sector donde estábamos nosotros. Se vivió todo en paz y con una gran mayoría de público argentino».
Entusiasmados por el triunfo en Atlanta, la pareja puso rumbo a la Costa Este para acompañar al equipo en la gran final frente a España. Los días previos en la Ciudad de Nueva York dejaron imágenes imborrables de la hinchada argentina adueñándose de los puntos más emblemáticos.
«Coparon el Times Square. Fueron dos días de banderazo ininterrumpido. De las 24 horas del día, había gente gritando y alentando sin parar durante 20 horas», recordó el empresario sobre el clima festivo.
Además, resaltó el apoyo recibido por parte del público latinoamericano: simpatizantes de Colombia, México y de diversos países hispanohablantes sumaron su aliento a la causa albiceleste durante toda la estadía.
El choque decisivo contra España convocó a más de 80.000 espectadores en el MetLife Stadium de Nueva Jersey, con una tribuna compuesta por un 60% de hinchas argentinos frente a un 40% de simpatizantes españoles y neutrales.
Pese a que el resultado no fue el esperado, Jacinto Apez puso en relieve la lección de fidelidad dada por la parcialidad nacional tras la entrega del trofeo: «Parecía que no habían ganado nada los españoles cuando dieron el pitazo final. Muy fríos los espectadores: aplaudieron un poco y se retiraron del estadio”.
“Sin embargo, nosotros, que habíamos llegado a la final y el resultado no fue favorable, no dejamos de cantar. Terminó el partido y toda la gente seguía alentando sin parar. Fue totalmente emocionante”, remarcó.
Por último, «Bunter» Apez mencionó que se encontraban completando el periplo de cerca de 2.000 kilómetros desde Nueva York hacia el sur de los Estados Unidos.
«Es un país enorme, viajamos 15 horas seguidas ayer y todavía nos queda un buen tramo», concluyó Apez, destacando la satisfacción de haber representado el sentir de toda su comunidad y de haber presenciado un evento de escala global que unió a simpatizantes distintos lugares del mundo con la pasión argentina.

