En una noche de celebración y emociones, el Club Social Sudoctubre de Ferré vivió una jornada inolvidable tras consagrarse campeón. Entre los presentes, Rubén Tapia tuvo la oportunidad de conversar con Pepe Franco, una figura clave en el desarrollo del club, tanto desde el aspecto afectivo como desde la contribución a sus proyectos deportivos y arquitectónicos.
Durante la entrevista, Franco recordó los momentos más desafiantes y significativos de su vínculo con el club. “Siempre estuve cuando me llamaron. En 2017-2018 apoyé en la llegada de jugadores de San Nicolás, y después volví en 2012, en un momento muy difícil para la institución. Pero sabía que había potencial y decidí aportar mi granito de arena”, comentó.

El esfuerzo colectivo y la pasión por el fútbol fueron determinantes para alcanzar este nuevo logro. Pepe destacó el trabajo incansable del equipo, los directivos y los jugadores. “Se formó un grupo de trabajo excelente, con un presidente y jóvenes comprometidos. Este año, con esfuerzo y dedicación, logramos el objetivo. Es emocionante ver los frutos del trabajo”, expresó emocionado.
El triunfo también tuvo un componente profundamente personal para Franco. “Es un sentimiento especial porque mi padre siempre soñó con ver al club campeón otra vez. Además, cumplir su deseo de que Ezequiel, mi hijo, jugara aquí y lograra este título, lo hace aún más significativo”, confesó con la voz cargada de emoción.
Pepe recordó también sus experiencias previas como entrenador, mencionando que dirigió al último equipo campeón en 1999. Ahora, más de dos décadas después, celebra este nuevo hito desde su lugar como colaborador y apoyo fundamental para el club.
La jornada fue un reflejo del esfuerzo colectivo, pero también de la conexión profunda entre el club y su comunidad. Las familias, los hinchas de siempre y las nuevas generaciones se unieron en una fiesta inolvidable que reafirmó la importancia del deporte como motor de unión y orgullo para Ferré.
