
El billarista de Ascensión radicado en Junín comenzaba esta semana su actuación en el torneo ecuménico a disputarse en Burdeos. Además, junto a Fabián Oliveto, se clasificó para jugar el certamen mundialista por parejas, que tendrá lugar en febrero de 2017 en Vierden, Alemania.
El martes 15 se iniciaba el campeonato mundial de billar a tres bandas en Burdeos (Francia), organizado por la Unión Mundial de Billar (UMB) y con la participación de 48 exponentes de varios países, entre ellos el jugador de Ascensión, radicado en Junín, Guillermo «Turco» Pérez.
El certamen se desarrollará hasta el 19 del corriente mes y Torbjörn Blomdahl defiende el título mundial que conquistó en el Palacio de Congresos el año pasado. El número total de jugadores por continentes es de 26 europeos, 11 asiáticos, 8 latinos (entre ellos Pérez) y 3 africanos.
Los coreanos, con seis jugadores, son la delegación más numerosa, en segundo lugar estarán Bélgica y los anfitriones, Francia, con cuatro, Turquía, Colombia y Vietnam con tres, debiéndose destacar que el odontólogo ascensionense radicado en nuestro medio se clasificó tras imponerse en el Panamericano realizado hace un par de meses en Lima, Perú.
Precisamente sobre el torneo continental y en diálogo con Democracia, Guillermo Pérez señaló:
«El torneo se jugó en una de las puertas del Estadio Nacional de Lima,con la participación de 64 jugadores -algunos provenientes de la qualy- de toda América. Participaron estadounidenses, mexicanos, billaristas de Costa Rica, Panamá, Colombia, Ecuador, Perú, Chile, Bolivia, Uruguay y de la Argentina.
En la fase de grupos le gané al mexicano Vega; a L. López, de Costa Rica, y perdí con el peruano Tévez, clasificando entre los 32 mejores. En 16avos. de final le gané a un fuerte billarista de Colombia, Fernando Díaz, en mi mejor partido; en octavos derroté a un peruano de buen nivel, Guido Sacco y al quedar entre los ocho mejores, automaticamente clasifiqué al mundial, ya que son esos los cupos que otorga la Unión Mundial de Billar para América.
Luego perdí en cuartos de final con Piedrabuena, un billarista del Uruguay que representa a Estados Unidos, pero el objetivo ya estaba cumplido. Mi posición final fue octavo».
Siguiendo con su relato, Pérez señaló:
«Luego se jugó el torneo por parejas y participé junto a Fabián Oliveto. En nuestro grupo le ganamos a Perú equipo 3 y al elenco 2 de Colombia. Pasamos a cuartos de final, ya que había 7 grupos de 3 y clasificaban los primeros y el mejor segundo. Nos tocó otro equipo colombiano y empatamos (yo gané y Fabián perdió) y en el desempate perdimos en lo que serían los ´penales´, ya que se juega quien hace más carambolas de salida. Quedamos quintos en la clasificación final pero como había dos parejas colombianas y solo puede viajar una dupla de cada país, quedamos dentro de las cuatro parejas clasificadas para el mundial, que se jugará en Viersen (Alemania), en febrero próximo».
Sus inicios
Sobre su pasión por el billar, el «Turco» Pérez rememoró: «Empecé a agarrar el taco a los 12 años, en el Club Social de Ascension y siempre lo hice en forma muy espaciada por los estudios, tanto secundarios como universitarios. A partir del año 2005 comencé a jugar en la modalidad a tres bandas y de a poco me fui enganchando en torneos de clubes, hasta jugar el primer Panamericano en 2009, en nuestro país. Progresivamente fui escalando y comencé a clasificar a otros Panamericanos, yendo a jugar a México, en 2011; Medellin, Colombia (2014) y Lima, en 2015 y este año.
Desde el año pasado practico y juego para ´Los 36 Billares´ de Capital Federal, un bar mítico ubicado sobre la avenida de Mayo en el centro de Buenos Aires, y anteriormente había representado al Boedo Billar Club. Actualmente, doy mucha ventaja, porque por mis obligaciones laborales como odontólogo solo estoy dos días a la semana en Capital y apenas si voy dos o tres horas a practicar, cuando mi profesión me lo permite. Acá en Junín, donde estoy más días a la semana, no puedo practicar porque no hay mesas y si hay, no están preparadas para la alta competencia. A veces me voy hasta Rojas o Chacabuco, donde sí las hay. En algún momento me acerqué hasta un par de clubes de la ciudad para proponer instalar mesas de billar e inclusive me ofrecí a enseñar gratuitamente, pero nunca tuve respuestas ni interés de nadie».
En cuanto a sus billaristas preferidos, Pérez enumeró: «Mis espejos son los maestros europeos, ya que allí el billar es altamente profesional. Los belgas, holandeses, españoles, lideran este deporte, ya que tienen alta escuela y en los últimos años han crecido enormemente en su nivel Corea, Vietnam y Turquía, quienes ya pelean palmo a palmo los títulos mundiales. En mi caso, esta es la primera vez que voy a jugar un mundial y se me va a cumplir el sueño de estar alguna vez entre los 48 mejores jugadores. Obviamente, que ir desde un ambiente amateur a uno superprofesional hace que tenga mínimas chances de estar en el podio, pero estar allí jugando será un premio al esfuerzo, tanto al estudio y práctica -dentro de lo que pude-, de este hermoso deporte, que años atrás ha tenido en nuestro país muchos campeonatos mundiales y que ahora pasa muy desa-percibido. ¿Qué persona que supere los 40 años hoy en día no ha jugado alguna vez al billar? ¿No? El pool lo ha desplazado, pero si el billar es practicado con seriedad y profesionalismo, es un deporte difícil y muy exigente. Actualmente en el país seremos unos 500 jugadores de todas las categorías y hay jóvenes promesas que hacen que el deporte no muera todavía».
A la hora de los agradecimientos, Guillermo Pérez manifestó: «Quiero agradecer a ´Los 36 Billares´ en la persona de Manuel Jamardo; a la Municipalidad de Junín, en especial al director de Deportes, profesor Daniel Pueyo; a la Federación Argentina de Billar, por su apoyo desinteresado para poder ir al Panamericano y por poder así yo cumplir con este gran sueño mundialista», finalizó el odontólogo y billarista.
Los participantes
El director del 69º campeonato mundial que se celebrará en Burdeos por segunda vez consecutiva será Xavier Carrer, destacándose que el notable billarista Raymond Ceulemans manifestó que el campeonato del año pasado estuvo entre los cinco mejores de la historia.
El dinero del premio se eleva a 10.000 euros para el ganador, 6.000 para el segundo puesto, 3.500 para los números tres y cuatro y 2.000 para el cinco hasta las ocho. Torbjörn Blomdahl, que había estado persiguiendo un nuevo título mundial durante no menos de 19 años, ganó la final del año pasado en una espectacular batalla con el coreano Dong Koong Kang. El sueco ya era el campeón europeo, título que debe defender en Brandenburg el próximo año.
Además del defensor del título, las cabezas de serie son: Frédéric Caudron (Bélgica), Dick Jaspers (Holanda), Eddy Merckx (Bélgica), Marco Zanetti (Italia), Dani Sánchez (España), Sameh Sidhom (Egipto), Nikos Polychronopoulos (Grecia) Jérémy Bury (Francia), Quyet Chien Tran (Vietnam), Dong Koong Kang (Corea), Jae Ho Cho (Corea del Sur), Roland Forthomme (Bélgica), Tayfun Tasdemir (Turquía), Haeng Jik Kim (Corea del Sur), Jung Han Heo (Corea), Murat Naci Coklu (Turquía).
Los otros jugadores europeos clasificados (CEB): Michael Nilsson (Suecia), Semih Saygıner (Turquía), Radek Novak (República Checa), Christian Rudolph (Alemania), Kostas Kokkoris (Grecia), Eddy Leppens (Bélgica), Raimond Burgman (Países Bajos) Jean-Christophe Roux (Francia), Javier Palazón (España), Arnim Kahofer (Austria), Lars Dunch (Dinamarca), Christakis Christoforou (Chipre), Cetin Behzat (Suiza).
Por el Norte y Sudamérica jugarán Hugo Patiño (Estados Unidos), Erick Téllez (Costa Rica), Pedro Piedrabuena (EE.UU.), Huberney Cataño (Colombia), Robinson Morales (Colombia), Henry Díaz (Colombia), Ramón Rodríguez (Perú) y nuestro representante, el argentino Guillermo «Turco» Pérez.
Por Asia: Quoc Nguyen Nguyen (Vietnam), Jae Guen Kim (Corea del Sur), Antoine Gholam (Líbano), Ryuuji Umeda (Japón), Minh Cam Ma (Vietnam) y Hyung Kon Kim (Corea del Sur).
Por África: Riad Nady (Egipto) e Ihab El Messery (Egipto). Los wild-card (invitaciones) otorgadas fueron para los franceses Jérôme Barbeillón y Marc Boigneres.



