El domingo pasado, el programa “El Tiempo No Para”, conducido por Heber Comino por FM Encuentro 103.1, recibió a una invitada muy esperada: Gabriela Cechini, recientemente jubilada, con una trayectoria educativa que deja huella en generaciones de alumnos y colegas. Con la calidez que caracteriza al ciclo, la charla recorrió su historia personal, profesional y su profundo amor por la comunidad.



Un origen lleno de afecto y raíces profundas
Nacida en Ascensión un 4 de mayo de 1970, Gabriela rememoró su infancia en el seno de una familia humilde y trabajadora. Hija de Luis Alberto Cechini, albañil, y de Mabel Carmen Pratti, ama de casa, fue criada junto a su hermano Luis César bajo el cuidado amoroso de sus padres y el valioso acompañamiento de sus tíos y su abuela Dominga, figuras clave en su formación afectiva y humana.
Durante la entrevista, Gabriela compartió anécdotas entrañables de su paso por la Escuela N°3, los juegos de infancia, los almuerzos familiares en la casa de su abuela y las vivencias que marcaron sus primeros años. “Ascensión fue mi raíz”, expresó con emoción.
Vocación y entrega al servicio de la educación
Desde joven, Gabriela supo que su camino era enseñar. Se formó como Profesora de Educación Primaria en el Colegio Nuestra Señora y luego como Maestra de Educación Especial en Lincoln. Ejerció su vocación en distintas localidades, pero su corazón quedó ligado especialmente a la Escuela Primaria N°1 José Fonrouge de General Arenales, donde desarrolló gran parte de sus 30 años de servicio en la DGCyE.
La entrevista repasó no solo su labor en las aulas, sino también sus múltiples roles en la gestión, la coordinación de programas, y su paso por el área cultural de los Torneos Bonaerenses en los años ‘90. Su impronta fue siempre la de una docente inquieta, comprometida, sensible y profundamente humana.
Memoria, compromiso y futuro
Ya jubilada, Gabriela vive junto a su esposo Daniel en General Arenales, donde criaron a sus hijos Fabricio y Danilo. A pesar del paso del tiempo y la distancia, su voz se quiebra al hablar de Ascensión: de la gente, de la plaza, de los silencios y del aire que aún hoy siente como propio.
Durante la entrevista, recibió múltiples mensajes de afecto de colegas, exalumnos y vecinos que celebraron su trayectoria y su calidad humana. Gabriela, por su parte, agradeció emocionada y remarcó la importancia de valorar la educación como pilar social y de acompañar a los jóvenes desde el amor, la escucha y el ejemplo.
Frases que dejaron huella
“Ser docente no es solo enseñar contenidos. Es mirar al otro con empatía, sostener, creer, insistir.”
“Ascensión es mi raíz, y aunque la vida me llevó por otros caminos, ese pueblo siempre está en mi corazón.”
“La escuela es mucho más que un edificio: es un espacio de transformación, de vínculos, de esperanza.”
Reflexión final
La visita de Gabriela Cechini a “El Tiempo No Para” no solo fue un repaso por una trayectoria ejemplar, sino también un homenaje a todos los docentes rurales, a quienes sostienen la educación desde el amor y la vocación. Su historia es la de tantas mujeres que, con esfuerzo y sensibilidad, dejaron una marca indeleble en sus comunidades.
Una charla cargada de memorias, gratitud y esperanza, que ya forma parte del valioso archivo de historias del programa.

