Un estudio de la UNLP revela que siete de ocho municipios locales superaron el promedio provincial. El comercio fue el gran motor en Junín, mientras que la industria manufacturera frenó a otros distritos.
La actividad de las principales cadenas productivas registró una sólida recuperación durante 2025 en los municipios de la región, consolidando un año de alivio tras los retrocesos de los periodos previos. Sin embargo, el dinamismo no fue homogéneo y expuso marcadas asimetrías entre los distritos, según un exhaustivo informe elaborado por el Laboratorio de Desarrollo Sectorial y Territorial de la Facultad de Ciencias Económicas de la Universidad Nacional de La Plata (UNLP).
El estudio analizó el valor agregado generado por 63 cadenas productivas en los 135 municipios de la provincia de Buenos Aires. Estas actividades representan el 88% de la economía provincial analizada (excluyendo del cálculo a la administración pública y los alquileres imputados).
Los resultados muestran un escenario mayoritariamente optimista para el noroeste bonaerense: siete de los ocho distritos relevados en la región lograron superar el promedio de crecimiento provincial, que se ubicó en un 2,6% real.
El podio regional: Arenales a la cabeza
General Arenales encabezó el ranking de crecimiento en la zona con una mejora real del 5,40% respecto a 2024. Apenas un escalón por debajo se posicionó General Viamonte, con una expansión del 5,36%. Ambos distritos duplicaron con creces la media de la provincia.
El cuarto lugar quedó en manos de Junín, que avanzó un 4% real, situándose 1,4 puntos porcentuales por encima del promedio bonaerense y consolidando una fuerte reactivación apuntalada por el consumo local.
La contracara de este gran desempeño regional fue Pergamino. Si bien cerró el año con signo positivo (+0,84%), fue el único municipio de la comparación que quedó rezagado y no logró alcanzar la línea de la media provincial.
Un rebote con cautela: Los expertos de la UNLP advierten que las cifras deben analizarse con perspectiva: la base de comparación es 2024, un año en el que la actividad económica de la provincia todavía atravesaba una severa etapa de contracción.
El desempeño de Junín (4%) es uno de los datos más destacados del informe por su volumen urbano. Al desglosar el indicador, se observa que la cadena comercial aportó 2,3 puntos porcentuales al incremento total del distrito.
Esto significa que el comercio explicó cerca del 58% de todo el crecimiento productivo juninense durante 2025, posicionándose como el principal dinamizador del empleo y el valor agregado en la localidad, por encima de las actividades agropecuarias o industriales.
Panorama provincial: El mapa entre el maní, el turismo y la caída industrial
A nivel macro, la provincia de Buenos Aires revirtió las caídas de 2023 y 2024 con un avance del 2,6% real. El mapa bonaerense se pintó de verde: 120 de los 135 municipios terminaron el año con variaciones positivas.
Los picos de crecimiento respondieron a dinámicas muy específicas:
• Boom agroindustrial: Carlos Tejedor (+26%), Rivadavia (+14,99%) y Florentino Ameghino (+13,33%) volaron impulsados por el fuerte desarrollo de la cadena del maní en el noroeste.
• Turismo y servicios: Localidades costeras como Monte Hermoso (+13,87%) encontraron su motor en el sector comercial y la reactivación del turismo.
Por el contrario, la industria manufacturera fue el único gran sector que continuó en retroceso a nivel provincial, golpeando fuertemente a los distritos con perfil fabril. Las cadenas de bienes de capital, textiles, químicos de consumo y caucho no lograron levantar cabeza.
Debido a esto, los peores rendimientos de la provincia se registraron en Coronel Suárez (-5,19%), Daireaux (-4,05%) y San Cayetano (-3,40%), afectados por caídas puntuales en sectores clave como la soja, el cuero, la cebada, el girasol y el comercio, según la matriz productiva de cada territorio.

