En una nueva edición de un duelo con mucha historia, Singlar dio una muestra de carácter y orden táctico para vencer por 2 a 1 a un Colonial que, pese a sus intenciones ofensivas, pagó caro sus desatenciones en el fondo.


El equipo dirigido técnicamente por Ivan Reyes, supo aprovechar los momentos justos y la pegada de sus individualidades para justificar un resultado que lo posiciona con firmeza en este inicio de la temporada 2026.
Desde el arranque, Singlar se adueñó del trámite a través del manejo de la posesión. Esa superioridad se tradujo rápidamente en el marcador: a los 5 minutos, tras un córner quirúrgico de Dylan Aranda, apareció el experimentado Javier Capelli para meter un testazo fulminante y poner el 1-0. El impacto tempranero descolocó a Colonial, que intentó empujar con más ganas que claridad, chocando siempre contra una defensa bien plantada.
Cuando el primer tiempo se moría, otra vez la pegada de Aranda fue determinante. Un centro cruzado de izquierda a derecha sobró a toda la última línea visitante y encontró al goleador, Federico Eizaguirre, quien con un potente derechazo dejó sin chances a Emilio Geloso para el 2-0 parcial.
En el complemento, Singlar tuvo múltiples oportunidades para golear. Julián Romitelli estrelló un remate en el palo y tanto Toscani como García desperdiciaron un par de ocasiones que podrían haber liquidado el pleito mucho antes.
La nota de preocupación fue la salida de Nacho Caresani por una vieja lesión, obligando al ingreso del juvenil Bautista Comino bajo los tres palos. El joven arquero respondió con altura ante las exigencias de Colonial, aunque sobre el cierre no pudo evitar el descuento: un choque entre él y Capelli dejó la pelota servida para que el capitán albirrojo, Lucas Apesato, pusiera el 2-1 definitivo a los 47 minutos.
El cierre del encuentro no estuvo exento de polémicas. Un tumulto tras el gol derivó en las expulsiones de Apesato y Nicolás Ocampo, dejando un clima de tensión en el campo de juego.
Sin embargo, el pitazo final decretó una victoria inobjetable para Singlar, que basó su éxito en el equilibrio defensivo y la efectividad en las áreas, dejando a Colonial con la tarea pendiente de corregir sus falencias en la última línea.
