En un marco imponente de público, Social y Singlar no se sacaron ventajas en el duelo preliminar de la jornada del domingo en el reducto de cemento. El encuentro terminó 1 a 1, reflejando la paridad absoluta que se vivió dentro del campo de juego.
El clásico ascensionense de División Reserva cumplió con las expectativas. Desde el pitazo inicial, ambos equipos transformaron el césped en un escenario de entrega total y despliegue físico, imprimiendo una intensidad que mantuvo a la parcialidad en vilo durante los noventa minutos.



Tras un primer tiempo cerrado y de mucho estudio, las mayores emociones quedaron reservadas para el complemento. El marcador se abrió gracias a la pegada de Juan Pedro Spinetta, quien demostró su talento con un tiro de esquina sumamente cerrado; la defensa no logró despejar el envío y el balón terminó venciendo la resistencia del arquero Bautista Melo.
Cuando el reloj apretaba y parecía que la victoria se teñía de un solo color, surgió la figura del implacable artillero, Ariel Taddeo Spadoni. El goleador no perdonó y sentenció la igualdad definitiva, rescatando un punto vital para su equipo.
En líneas generales, el 1 a 1 termina siendo el resultado más justo. Si bien ambos buscaron el arco rival con ímpetu, la paridad táctica y el equilibrio de fuerzas en el mediocampo fueron la constante de un clásico que se jugó como tal: con el cuchillo entre los dientes pero con lealtad deportiva.

