Las conexiones clandestinas, el fraude eléctrico y el robo de energía no son situaciones aisladas ni prácticas menores: son delitos que perjudican directamente a toda la comunidad.
Estas acciones ilegales generan múltiples consecuencias. Por un lado, afectan la calidad del servicio eléctrico, provocando cortes, baja tensión y fallas que impactan tanto en los hogares como en comercios, instituciones y servicios esenciales. Por otro, implican riesgos graves para la seguridad, ya que las instalaciones irregulares pueden provocar incendios, accidentes eléctricos e incluso pérdidas humanas.
Además, el robo de energía incrementa los costos del sistema eléctrico, lo que termina repercutiendo en todos los usuarios que sí cumplen con sus obligaciones.
Desde la empresa distribuidora EDEN se recuerda la importancia de denunciar este tipo de prácticas. Para ello, se encuentra disponible un formulario online que permite realizar denuncias de manera anónima y segura.
Las denuncias pueden efectuarse a través del siguiente enlace:
https://www.edensa.com.ar/robo-de-energia/
El compromiso de la comunidad es fundamental para garantizar un servicio más seguro, eficiente y equitativo. Denunciar estas situaciones es una forma de cuidar la energía que nos conecta y proteger el bienestar de todos.

